domingo, 26 de diciembre de 2010

no olvidar...

la fuerza del amor

la fuerza de la palabra en contra de la fuerza de la violencia

mis virtudes están para engrandecer el reino de Dios aquí y ahora

las cosas no las hace el que puede, sino el que quiere.

martes, 9 de noviembre de 2010

domingo, 31 de octubre de 2010

Curioso...

que una convención en el reloj, de repente me hizo sentir como si lo que yo conozco y amo, se hubiera alejado sustancialmente de mí.

como si el mundo se hubiera movido y yo quedara más separada, como si no bastara el largo de mis brazos para tocarlo.

viernes, 29 de octubre de 2010

Adiós...

No te fuiste porque en definitiva nunca estuviste, aún así me dijiste adiós un momento antes de que yo subiera al autobús que separaría nuestros caminos irremediablemente. Yo no me había despedido de ti y me quedé esperándote. Ahora escribo estas palabras sobre las estrellas a modo de carta, algún día que mires al cielo podrás leer este mensaje, este es mi adiós y mi agradecimiento, por todo y por nada, por ayudarme a alimentar una ilusión, por recordarme que eso que me hace especial y diferente está dentro de mí, que no se me acaba, sino hasta que yo quiera quedármelo sólo para mí.

Que tengas una buena vida ACAN

Paper...

Había una vez un paper feliz que vivía en mi cerebro junto a las ideas verdes e incoloras que dormían furiosamente...

domingo, 3 de octubre de 2010

¿para qué estamos aquí...?

Sí, en el sur, ¿y ahora qué hago, corazón mío...?

Me queda de ti...

A brisa marina sabe tu nombre...
A oro negro tu recuerdo...
Llegué aquí con la ilusión de soñarte,
pero sólo he tenido vigilia.

Deseo cumplido que atemoriza...

Le hice una petición al cielo y me la cumplió; tenía la certeza de que era lo adecuado, pero hoy dudé, no sé si debiera revertir la petición, ¿por qué mi culpabilidad me juega tan mal?, ¿por qué siempre pienso de mí que soy la bruja mala que va por la vida entregando manzanas envenenadas?.

¿Por qué no puedo permitir que cada persona sane su propio dolor?, ¿por qué quiero creerme la curandera de todas las heridas?, ¿por qué en cuestión de un instante paso de estar completamente segura a dudar seriamente haber hecho lo correcto?.¿Por qué mi mente me dice que tenemos un empate, que lo mismo que entregué es lo mismo que me dieron y mi corazón me dice que no, que todavía debo, que debo lo equivalente a una deuda externa?.

Y me pregunto estas porquerías sin respuesta.

Y me atormento sin piedad y sin tener una pista de por dónde resolver la cuestión.

Ni siquiera puedo pensar, no sé si todavía soy yo, no sé qué quiero; tengo el deseo largamente acariciado, cumplido, y no puedo evitar sentirme equivocada y quiero volver atrás, pero no sé por qué puerta, o si sea bueno que siquiera dé un paso en reversa.

Y a lo lejos escucho esa canción, inoportuna, ese piano que me hace llorar, que me recuerda una noche, en la que miré el cuarto creciente sobre los pinos a través de la ventana que estaba a un lado del armario abierto; acostada en un colchón que no era el mío, con aliento a chocolate; pensando en que en mi mente siempre iba a estar fija esa escena. El sonido del piano me transporta, me lleva lejos, hasta esa alcoba, en esa madrugada, con el viento nocturno y delicioso.

Después de esa noche, ya no fui la misma, quise asir un suspiro, o por lo menos convertirme en otro, y eso llegué a ser, al amanecer sólo fui un suspiro... y nada más.

El sueño de mi embarazo...

Estoy embarcadísima estudiando la maestría acá en Valparaíso, vivo a la mitad de un cerro, cerca de las vías del tren y tengo aproximadamente seis meses de embarazo; mis papás no saben aún que van a ser abuelos y me siento muy muy mortificada, se acerca el momento en el que no lo podré ocultar más. Encima de eso, cada vez me cuesta más trabajo moverme y no sé qué sea mejor hacer, si decirle a mis papás y parir al bebé en México o pedirle de rodillas a mi mamá que venga a Chile y me ayude en el periodo del posparto. Se acerca el tiempo límite que tengo para tomar esa decisión y no sé qué sea lo mejor; siento que mi respiración se está acelerando.

Me pongo a pensar en la maestría, no sé qué sea lo mejor... cómo continuar estudiando con semejante panza, con un bebé en mi vida. Aunque me aterra la perspectiva futura me siento muy viva, con mucha energía, me siento hasta liviana, saludable y fresca.

Lo que me preocupa es cómo lo voy a cuidar, cómo voy a terminar la tesis, qué le diré a mi familia, qué me va a decir el director de la maestría.

Nunca pienso en el papá del niño, ¿de quién sería el bebé?. Despierto respirando muy rápido.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Temblor...

Me dijeron que tembló...
no lo sabía, pensé que era resultado de que me miraras a los ojos.

De todas maneras, creo que no estaba ahí.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Pregunta...

Si no confío en alguien, pero si actúo como si confiara con todas sus implicaciones (es como pensar que quizá la red de seguridad no está puesta, o no está bien puesta debajo y aún así caminar por la cuerda floja, con los ojos vendados y sin vara de equilibrio) y hasta las últimas consecuencias; si hago todo lo que hace una persona que confía (se abre, se deja llevar, se expone, se descubre el pecho sin temor de recibir una flecha).

Entonces, ¿en realidad estoy confiando?, ¿simplemente soy una hipócrita?, ¿o más bien una masoquista esperando una buena dosis de dolor?

Pedir que confíen en mí, cuando yo no confío en el otro, pero hago todo lo que hace una persona cuando confía y entrego todo lo que soy de facto, menos una pequeña semilla que es donde vive la duda... ¿nos vuelve un par de personas con máscara?, ¿me vuelve alguien que lleva sólo un monóculo?... ¿o un antifaz?.

Cuando casi estoy segura de que las cosas no saldrán bien, pero aún así pongo manos a la obra, esperando que en el último momento quizá exista una mínima posibilidad de éxito, ¿es como si arara en un pantano?, ¿confío demasiado en los milagros?, ¿soy suicida que se lanza al vacío?, ¿soy sólo una ilusa...?

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Esperando...

Mientras lo espero tejiendo mis palabras, se me apareció un fantasma. Cerré los ojos para ver si así se iba, y sí se fue, pero me dejó el desasosiego en el alma, él no lo sabe, y no creo que le importe, es como el fantasma del rey Hamlet que le pide que tome venganza. Este fantasma no me pide venganza, pero me pide que sea yo, cuando todavía no lo descubro, me urge a que no abandone mi esencia, cuando yo francamente no sé si en mi frasco de perfume aún quede algo. Me aterra y me encanta; lo amo y lo temo. Lo deseo y lo repelo.

Aunque cerrar los ojos es un remedio efectivo para que se vaya, creo que ya lo tengo cosido dentro de los párpados, todos los días lo digito en lo más recóndito de mis pensamientos, presente en cada momento, es la llave de mis secretos inconfesados.

Lo peor del caso es que cuando aparece, generalmente espero una presencia, un ente corpóreo y terrenal en contraposición al fantasma inasible y fugaz, pero eterno. Cuando se presenta en mi vida, como un cometa Halley, una docena de mis células se esfuman, se licuan, volatilizan, no entiendo por qué, es como si una parte de mí, igualmente se torna espectral e inaprensible.

Me deja pensando si vale la pena esperar, si no debería arrancar de cuajo estas raíces y convertirme en veleta, es algo a lo que todavía no puedo dar respuesta.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Santiago...

¿Por qué será que cuando he deseado portarme mal muchas veces no lo concreto?. Después de un mes de alta contención, me decidí a llamar a Eduardo y el zoquete ni me contestó rápidamente. Y como por ser insistente esperé y volví a llamar, en esta ocasión me dijo que sí, pero mi naturaleza me dijo que no y la economía lo ratificó.

Con kilómetros de distancia de por medio, apareció el espectro, esa sombra que me conmina a dedicármele. ¡Larga vida a esta tiranía!

¿Acaso...?

¿Y no será que después de todo soy una pesimista con facha de positiva?, ¿O me faltará aprobar la materia de realismo para poder llegar a ser 'objetiva'?... ¿será que por fin sobrevendrá a mí la iluminación?, ¿o el problema más grande es mi credulidad?... eso puede ser, todavía espero que el Niño Dios me traiga lo que quiero en Navidad.

martes, 7 de septiembre de 2010

Árbol en el sur...

Sin valor para arrancar raíces de los olmos, los abetos y los pinos, duele mucho...

¿Dónde puedo meterme para escaparme de mí misma...?

Hoy es martes; desde el viernes los días se han vuelto altamente lacrimosos; a la menor provocación llanto y más llanto, por todo, extrañar a mis amigos, extrañar el chile, desear ver el paisaje con dos pares de ojos y no con un sólo par.

El domingo llegué por accidente a la playa de Viña del Mar; desde que llegué no había ido a ver el mar y fue lindo, me senté un rato en el muelle, me quité los calcetines y anduve sobre la arena. De repente se me ocurrió pensar que si caminaba por aquel litoral hacia el norte, algún día estaría en México, ¿lindo, no?, y totalmente poco práctico.

Las lágrimas no me dejan leer y hoy es uno de esos días en los que sólo quiero un refugio para escabullirme de mí misma, de esta melancolía que ahora me inunda, del pensamiento de que quizá en este momento debería estar haciendo otras cosas, afanada con otras tareas, etc.

La tarde remató con un deseo intenso de volver a ir al mar, lo más cercano que me quedaba ahora no era precisamente la playa, sino el puerto, no estuve tranquila hasta no ir allá y ver otra vez el mar un buen rato, como si mis ojos tuvieran una irremediable sed de agua de mar. Tengo una teoría: mis ojos perdieron tanta agua salada los días pasados, que ahora deseaban recuperarle. Quizá ahora que estén hidratados, lo que toque sea sonreír.

sábado, 21 de agosto de 2010

Árbol...

Ahora es que me doy cuenta de que mi encina tiene raíces profundas, pero también largas, que cruzan medio mundo

martes, 5 de enero de 2010

Una mañana abrió los ojos después de que sonó el despertador y dio un pequeño bostezo de cepillo dormilón, siempre podía hacer eso porque su perezosa dueña nunca se daba cuenta de que él se despertaba al mismo tiempo que ella, y podía bostezar y estirarse todo lo que quisiera porque ella entraba con presteza a la regadera, siempre preocupada porque podía hacerse tarde.

Soy un cepillo guapo -pensó- soy firme, estoy entero, tengo un buen color, muy varonil, claro, no se puede esperar menos de un cepillo de mi clase... lo tengo todo; detengo la estática, dejo el cabello con cuerpo y brillo. Mis cerdas están limpias y son de un buen nylon.

Es cierto que hace solamente un año que salí nuevecito del almacén, pero estoy en muy buena forma, y sé que ese polvito que se hace con el uso es atractivo para muchas cepillitas y hasta para algunas peines, lo consideran atractivo... pues ya lo tengo, pero yo no entiendo por qué esta dueña mía no puede ser una mujer normal, veo que tiene muchos libros, que hacen encantadoras tertulias entre ellos, hablan de todo y cada uno habla de su contenido, cuentos, novelas, obras literarias, hay unos libros psiquiatras que psicoanalizan a los demás... pero si tan sólo tuviera otro cepillo; me siento muy solo aquí.

(En este momento dio un largo suspiro y todos los libros lo miraron como si apenas se dieran cuenta de su presencia y reanudaron su sueño, era aún muy temprano para que entraran en acción)

Cursi, rosa...

Es que yo no puedo más que ser como soy ...

domingo, 3 de enero de 2010

El 2009 en pocas palabras...

1 de enero: el cuerpo es perezoso, la mente vibrante y el alma luminosa
2 de enero: Cumplir conmigo misma... Concentrarse y meditar
3 de enero: perfume en el suelo
4 de enero: perfume en Bermudas
5 de enero: el chocolate dice "Haz travesuras, se siente bien"
6 de enero: el chocolate dice otra vez que haga travesuras :D
7 de enero: Siete almas, con Lore
8 de enero: ¿Japo?... naaa
2 de febrero: me tocan los tamales ... mmm... ¡Éxito!
3 de febrero: la cerebruda tembló
10 de marzo: robaron mi bolsa... adiós a mi información
23 de abril: compro por vacío
24 de abril: Querido cerebro... recuerda mis sueños
30 de abril: Comienzo a formar parte del cic
1 de mayo: Oscar... ilusión
3 de mayo: 29
9 de mayo: Crédula... Revelaciones... Miedo
10 de mayo: Animalito que siempre cae en la red
11 de mayo: ¡Déjame vivir libre, libre como el viento... libre a mí manera!
12 de mayo: REPTIL CON OJOS TIERNOS... hacer consciente mi necesidad
13 de mayo: Como una carta que me falta por abrir
14 de mayo: Sigo siendo una mujer tierna que quiere seguir de pie
15 de mayo: Andróvora vegetariana :)
27 de mayo: El corazón presta promesas a la lengua cuando hierve la sangre (Hamlet)
28 de mayo: Noche de amigos invisibles ... con un amigo visible... Chabelito
29 de mayo: Gracias por estar en mi vida, abuelito
1 de julio: El beso es un mordisco que aprendió educación
2 de julio: Celestina de mí misma
10 de julio: Adiós a mi nariz :)
14 de julio: Diego
22 de julio: El cóndor anida
24 de julio: Gracias, Diego
27 de julio: Mi corazón es tu casa
15 de agosto: Aún yéndote mi amor, jamás te irías (Alberti)
16 de agosto: Habitante de la ciudad imantada
25 de septiembre: Sorpresaivamente Eduard
26 de septiembre: Fiesta judía, cineforo
2 de octubre: regreso a casa ...E
3 de octubre: masaje, reunión lasallista, compañía colombiana
4 de octubre: Gaby, Vero, Carlitos... abuelito
6 de octubre: Ernesto Lumbreras
7 de octubre: Ernesto Lumbreras para Eduard
8 de octubre: Masaje purhépecha :D
8 de octubre: Guanajuato
12 de octubre: regalito para Eduard, caminamos por Zapopan
16 de octubre: Bastardos sin gloria
25 de octubre: Eduard, Jaime y Ani: Identidad sustituta... cuidad a los enfermos
30 de octubre: Amor, dolor y viceversa
31 de octubre: Good bye Lenin... Good bye ilusion (prohibido esperar)
1 de noviembre: Un torrente danzante de energía palpitante
6 de noviembre: Jarabe de palo... Déjame vivir libre, como las palomas
7 de noviembre: Era buena, hazme feliz y volverá a mi la virtud (Shelley)
9 de noviembre: Juzgar a través del amor
12 de noviembre: Para ir a Chile sólo falta una raíz de viento (Martha Moreno)
13 de noviembre: Tequila y aguardiente
14 de noviembre: Morelia
15 de noviembre: Pátzcuaro
16 de noviembre: Regreso a mí... incompletud... deseo... desasosiego
17 de noviembre: Ánimo, Talizz
18 de noviembre: La mujer es la que permanece; rama de sauce que llora en las orillas de los ríos
19 de noviembre: No puedo hablar de mi dolor...
23 de noviembre: Mi ser mujer me amedrenta
26 de noviembre: Un encuentro con otra femineidad amedrentada
9 de diciembre: Rechifla y ultimatum... despídete de la ciudad imantada
19 de diciembre: El espíritu de la pasión
26 de diciembre: Y 25 años después ya no me toca ser paje, sino otra cosa

sábado, 2 de enero de 2010

Libros...

Reconcentrada por la calle, he caminado tantas veces, dando vuelta a esa esquina amada, que parece que los árboles ya me conocen, las piedras de ese muro me sonríen (aunque todos pensemos que las rocas siempre tienen ceño adusto, incapaz de ofrecer una mueca simpática); escucho música portátil, no tan linda como la que llevo por dentro, pero viene conmigo, se funde con mi propio cantar interno, y eso lo disfruto, como preludio de lo que estoy por vivir.

Subo las escaleras, como un rito de iniciación antes de la puerta que estoy a punto de atravesar; dejo mi equipaje de calle en la caja de metal y para ese entonces ya me encuentro feliz, puedo ver hermosos colores, que solamente son la presentación de esas palabras.

Estoy en una librería, con mis ojos recorro anhelante todo lo que hay a mi alrededor; los veo grandes, de lujo, de bolsillo, españoles, argentinos, colombianos, chilenos, populares, reservados, herméticos, encriptados, para miradas expertas, accesibles a todos...

Qué delicia, no sé a dónde dirigir mi mirada para comenzar a ver ese manjar en el que me he zambullido. Lo mejor de todo es que no solamente el tesoro se encuentra en lo que veo, la portada es como una piel que acaricio, que dócilmente se está quieta y disfruta que la toque, es como un gatito, o mejor, como el hombre amado que no se cansa de ser tomado con cariño, y más que con cariño, con deseo.

Puedo abrir todos los que quiera, ninguno se pone celoso, todos son felices por haber sido recompensados con esas caricias; con mis ojos devoro todas las palabritas que puedo y llega un momento en el que me mareo, todos desean mis ojos, pero yo sólo puedo llevar a uno, si acaso a dos; aunque musito en el centro de sus hojas que desearía llevarlos a todos y hacerlos míos; en las largas noches de insomnio, en los momentos en los que solamente su piel y sus palabras me consuelan; en el ajetreo de la vida diaria, cuando el mundo se vuelve loco a mi alrededor y sus letras amadas puede sacarme de la vorágine y hacerme perder el sentido de lo que me rodea.

En esta ocasión sólo puedo llevar a uno, un colombiano es el afortunado en esta ocasión, Gabriel García Márquez, lo miro largo rato y con mis ojos le comunico; te necesito, pero en esta ocasión deseo más a Germán Dehesa; por lo que no me pude resistir y regresé por él.

Hay palabras por todas partes, incluso flotando en el aire, una canción suena lánguida a lo lejos; benditas palabras que me apresan y me liberan; benditas palabras que me construyen y me destruyen. Gracias palabras por esperarme pacientes en sus cajitas.