miércoles, 8 de septiembre de 2010

Santiago...

¿Por qué será que cuando he deseado portarme mal muchas veces no lo concreto?. Después de un mes de alta contención, me decidí a llamar a Eduardo y el zoquete ni me contestó rápidamente. Y como por ser insistente esperé y volví a llamar, en esta ocasión me dijo que sí, pero mi naturaleza me dijo que no y la economía lo ratificó.

Con kilómetros de distancia de por medio, apareció el espectro, esa sombra que me conmina a dedicármele. ¡Larga vida a esta tiranía!

No hay comentarios:

Publicar un comentario