Ya comenzó febrero, pero yo todavía no he agradecido por el 2012, que fue un año pleno de felicidad, desde el primero de enero, hasta el 31 de diciembre.
He aquí mis agradecimientos:
1. Por la inmensidad del amor de Dios en mi vida.
2. Por haber recibido el año mirando pequeños fuegos artificiales y estrellas en la playa.
3. Por haber podido vivir el verano en Chile, que es la época más bonita del año.
4. Por los colores del mar y la tibieza del tiempo.
5. Porque pude celebrar el cumpleaños de Viole
6. Porque en la habitación de la plaza victoria por fin pude llegar y establecerme en Chile
7. Por recibir la sorpresa de poder viajar.
8. Por el viaje más largo que he tenido en la vida, que me puso ávida por conocer, por abarcar con mis ojos todo lo que pueda.
9. Por el río Calle- calle
10. Por el sabor untuoso y afrodisiaco del salmón.
11. Por las flores del verano en Valdivia.
12. Por la ilusión de tener por compañero un hombre feliz.
13. Por recibir la lección de que a veces las cosas que me molestan son insignificantes.
14. Por la leche y el queso del sur.
15. Por recibir la lección de que es más importante estar presente para un chiquito, que estar durmiendo.
16. Por los saltos del Petrohué
17. Por lo profundo del mar, por lo inmenso y negro del océano. Porque esa inmensidad es menos impresionante que el amor de Dios que es más maravilloso.
18. Por la sonrisa de un inocente que compartió su vida conmigo.
19. Por la ilusión de poder algún día formar una familia donde gobierne el amor, que pueda tener un nene lindo y le pueda enseñar el amor.
20. Por los palafitos y el barro que nos hicieron reír.
21. Porque en Coyhaique encontré una nueva amiga.
22. Porque en Coyhaique Viole encontró la liberación en una sonrisa y un guiño de ojos.
23. Por la caminata en el cerro, donde aprendí que a veces hay que resistir el cansancio y no apretar el paso por querer que pase rápido, porque a veces eso es lo más fatigoso.
24. Por las flores del desierto.
25. Por los sabores ácidos del copao y el calafate.
26. Por el pedacito de México que encontré en mis amigos de agci.
27. Porque me puedo sentir integrada y más cerca de México.
28. Por el amor de mi hermano.
29. Porque llegué a tres decenas y dos unidades de vida
30. Por el amor de mis padres que no falla y siempre permanece.
31. Porque en Guadalajara tengo mi punto de referencia, mi lugar feliz, el sitio donde mi corazón se siente seguro.
32. Porque sobreviví a la didáctica y solo me costó un poco de cordura.
33. Porque conocí Colombia.
34. Porque me enamoré de Medellín.
35. Porque pude abrazar por fin a un viejo amigo.
36. Porque mis ojos no se cansaron de tanta belleza.
37. Porque a partir de ese viaje estaré agradecida eternamente porque Dios cada día me bendice y me da nuevas oportunidades.
38. Porque tuve oportunidad de hacer una locura en donde una noche tuvo consecuencias vitales.
39. Por unos ojos verdes cuya impresión me quedó grabada en el alma.
40. Porque ese beso fue como si besara por primera vez en toda mi vida.
41. Porque fui consciente de que el protocolo es necesario.
42. Porque recordé y reviví lo que es estar enamorada, perder la cabeza por alguien.
43. Porque en solo unos meses viví intensamente en esos ojos verdes.
44. Porque sé que aún existen hombres buenos a quienes yo les interese.
45. Porque entendí que estoy bien sola y mejor con él.
46. Porque entendí que soy de por sí una persona completa y llena de vida. Si estoy con alguien es porque comparto con él mi vida y mi completud.
47. Porque mi corazón tiene amor para dar.
48. Porque con mis manos puedo amar.
49. Porque la vida me sigue deparando nuevas emociones.
50. Porque pude esforzarme y encontrar nuevos motivos para abrir los ojos.
51. Porque cerré el ciclo mirando luces en el cielo.
52. Porque en Dios tengo fuerza para lo que venga.
domingo, 10 de febrero de 2013
Año crístico...
Este año vivo mi año crístico. Este año tengo que consolidar cosas en mi vida, en mi vida de oración y el reto de mi independencia, el poder vivir con mis propios recursos, asumiendo con madurez lo que venga y lo que busque en mi vida.
Definir mi misión, mi visión y mi causa.
Poder escuchar a Dios en cada momento de mi vida y escuchar mi propia voz también. En tanto me consolido como mujer plena y completa, espero atraer y optar incodicionalmente y de forma madura por un compañero de vida que también en sí mismo sea pleno y completo.
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