domingo, 29 de marzo de 2009
Penúltimo día de marzo...
Me reencontré y me comuniqué con alquien que biológicamente tiene más dificultades que otras personas que están enteras y "dispuestas"
Nuevamente tengo celular, otra vez refuerzo la idea de que no soy yo quien ha adquirido un celular, sino que el celular me ha adquirido para su cumpleaños.
Y ayer pude hablar con Faudeli, después de tanto.
La vida solicita mi voz...
Nuevamente tengo celular, otra vez refuerzo la idea de que no soy yo quien ha adquirido un celular, sino que el celular me ha adquirido para su cumpleaños.
Y ayer pude hablar con Faudeli, después de tanto.
La vida solicita mi voz...
miércoles, 18 de marzo de 2009
El sueño del tarot y del despido...
Decidí que me tenían que leer las cartas del tarot, y supe que una persona que lo hacía bien era uno de mis alumnos, Oscar Fernando, por lo que me decido a ir con él, que vivía a unas cuadras de mi casa y subía a la segunda planta que era donde él atendía y después de saludarme con amabilidad me preguntó qué pasaba con mi vida sentimental y si yo era muy abierta en ella. Yo le contesté que cuando hay una persona adecuada en mi vida sí, pero que por el momento no estaba con nadie, de manera que me portaba bastante bien. Después me hizo ponerme de pie sobre una gran tina y dijo que me iba a lavar las piernas y así podría saber mucho mejor qué cartas me corresponderían; acepté a eso y comenzó a lavarme las piernas por debajo de la falda, mientras tanto yo aproveché para hacer algunas posturas de yoga, una que es muy difícil me salió muy bien y se lo manifesté, no me hizo mucho caso porque él estaba con lo de sus cartas. Cuando terminó me dijo que me podía ir, así que eso hice, tomé mis cosas y me fui; no me dijo cuáles habían sido los resultados de mis cartas, aún así yo no lo advertí y me fui.
Después estaba yo en una especie de convivencia en el jardín que está entre los dos edificios de la prepa del tec; había muchos alumnos y profesores, yo estaba platicando con Sally, que me estaba diciendo que habían despedido a Rosa Sierra porque había reprobado a muchos alumnos (creo que me dijo que por esta razón) yo me sentí muy molesta y a la vez angustiada, porque el semestre pasado le hicieron lo del toefl, que dejara de dar clases en inglés porque no lo había aprobado. Rosa Sierra pasó y dijo que estaba muy triste porque la habían despedido, y se metió debajo de una montaña de sudaderas y cobijas que había ahí, parecía que no quería hablar con nadie. Desperté ...nunca me dijeron qué decían las cartas para mí.
El sueño de Arid...
El tec me envió a estudiar un curso de capacitacióne en un lugar parecido a la expo Guadalajara, ahí estábamos Claudia Franco, Mariza Bayardo y otras personas que yo no conocía; estábamos tratando de elegir a qué curso entraríamos cuando comencé a ver que había muchas otras compañeras de psicología del iteso y entre la multitud vi a Arid; nos abrazamos muy contentas de vernos y decidimos entrar a una conferencia; aunque estábamos contentas de vernos, Arid estaba muy amuinada porque la habían enviado a ese congreso, decías que no le gustaba estar ahí, que prefería estar en ese momento en Colima y mostró su descontento; mientras estaba la charla a la que habíamos ido sacó su discman y sus audífonos y se puso a escuchar música, y se sentó con la espalda casi en la parte donde van los glúteos, subió todo el volumen a su discman. Desperté.
jueves, 12 de marzo de 2009
El lagarto es hombre...
Así como el caracol es mujer, el lagarto es hombre y me mira desde su lugar en mi inconsciente, con sus ojos inmensos; desde su esencia arquetípica me acecha y me atemoriza.
Me atemoriza y me seduce, yo permito que me seduzca y me niego a la vez; seduzco yo y soy rechazada a su vez; todo en el mismo momento y todo esto yo misma. Una parte de mí, sabe, y la otra parte ignora.
El lagarto es hombre, lo digo porque suavemente trepa y con dulzura nada en mí, con sigilo me invade, no hay rastro, sólo esos ojos que buscan los míos; sólo presencia que me inunda. Furtivamente me ocupa y se traga mi ser femenino
Me atemoriza y me seduce, yo permito que me seduzca y me niego a la vez; seduzco yo y soy rechazada a su vez; todo en el mismo momento y todo esto yo misma. Una parte de mí, sabe, y la otra parte ignora.
El lagarto es hombre, lo digo porque suavemente trepa y con dulzura nada en mí, con sigilo me invade, no hay rastro, sólo esos ojos que buscan los míos; sólo presencia que me inunda. Furtivamente me ocupa y se traga mi ser femenino
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