Una cosa que añoro desde que llegué a Chile, es la posibilidad de poder ver desde mi ventana el mundo exterior, lo tengo perdido por el momento, aunque, ahora puedo experimentar el poder dormir hasta el mediodía o más, sin percatarme de que en el exterior ya ha amanecido... no es algo de lo que pueda sentirme orgullosa, definitivamente, creo que esa falta de sol me hace sentir más cansada que de ordinario. De la ventana que tengo ahora solamente puedo ver otra recámara, siempre con las cortinas cerradas, por supuesto, ahí establecemos nuestras fronteras vecinales y nuestros límites domésticos entre lo público y lo privado.
Me gustan las ventanas y las fuentes, las fuentes son una conexión entre las entrañas de la tierra y el exterior y las ventanas son un enlace magnífico entre el afuera y el adentro, uno puede mirar la lluvia y no mojarse y mirar hasta el cansancio las gotas que se estrellan en el cristal o ver el sol radiante y no calcinarse en el exterior.
En el momento de lucidez del día miré por la ventana del noveno piso en el edificio en donde estudiamos, es una vista maravillosa, aunque desde hace días ha estado con neblina y no es posible ver nada, no se puede ver muy bien el mar, ni los barquitos que van llegando al puerto. Entre esa bruma hubo un momento que miré hacia la ventana y pude ver que el día sonrió, el sol brillaba en lo alto y ninguna nube se interponía en su camino; el mar resplandecía, parecía incluso feliz y me hizo feliz a mí también.
jueves, 28 de abril de 2011
Recetita...
Leche
canela
almendras
miel
... ¿alguien sabe dónde encuentro un hombre fabricado con estos ingredientes?
canela
almendras
miel
... ¿alguien sabe dónde encuentro un hombre fabricado con estos ingredientes?
miércoles, 27 de abril de 2011
Electricidad...
Siempre he tenido miedo a la electricidad, quizá le tengo más miedo que al fuego, produce una sensación que paraliza, que no se puede describir fácilmente, no quema, ni congela, solo produce un estupor extraño; se ve como un chispazo y puede expandirse a la menor provocación, puede ser conducido a través de los materiales más insólitos y también puede generar fuego.
Hoy me topé de frente con esa electricidad y me causó una sensación incluso de desánimo, de desaliento y por un momento me volví a sentir como una niña, que se atemoriza de que los apagadores le den toques, de los enchufes traicioneros que dan chispazos, de los rayos que veo a través de la ventana en noches lluviosas; todo eso viene de nuevo, y mi niña espera solo que la abraces, que la calmes, que apacigües esa electricidad interna con tu cariño.
¿Qué hago con esa sensación extraña?, ya no quiero ser el cable que la conduce, ¿dónde puedo descargar en tierra esa corriente que me inquieta y que vuelve errática mi propia energía?.
Hoy me topé de frente con esa electricidad y me causó una sensación incluso de desánimo, de desaliento y por un momento me volví a sentir como una niña, que se atemoriza de que los apagadores le den toques, de los enchufes traicioneros que dan chispazos, de los rayos que veo a través de la ventana en noches lluviosas; todo eso viene de nuevo, y mi niña espera solo que la abraces, que la calmes, que apacigües esa electricidad interna con tu cariño.
¿Qué hago con esa sensación extraña?, ya no quiero ser el cable que la conduce, ¿dónde puedo descargar en tierra esa corriente que me inquieta y que vuelve errática mi propia energía?.
Dulzura...
Noche de sábado y parece que la vida quiere ponerse a mano conmigo por el cariño dérmico que me falta de un tiempo a la fecha... y son sus manos las que me tocan... y es su paciencia la que me habla, no sus palabras.
Yo estoy nerviosa y no sé tampoco qué decir, solo sé que me siento bien, que me gusta, que toda yo vibro, porque sus manos me hablan y me dicen tantas cosas que no puedo comprenderlas todas, así que me quedo en silencio yo también, para ver si puedo escuchar esas palabras silentes.
Y en la oscuridad pienso... que es tan bueno, tan paciente, no me fuerza, pudiendo aprovechar la situación, lo que hace es esperar y acariciar con todo su cuerpo y con toda su presencia, yo pienso que es tan cariñoso como nunca habían sido conmigo... y yo quiero eso... aunque a la vez, tengo miedo.
Yo estoy nerviosa y no sé tampoco qué decir, solo sé que me siento bien, que me gusta, que toda yo vibro, porque sus manos me hablan y me dicen tantas cosas que no puedo comprenderlas todas, así que me quedo en silencio yo también, para ver si puedo escuchar esas palabras silentes.
Y en la oscuridad pienso... que es tan bueno, tan paciente, no me fuerza, pudiendo aprovechar la situación, lo que hace es esperar y acariciar con todo su cuerpo y con toda su presencia, yo pienso que es tan cariñoso como nunca habían sido conmigo... y yo quiero eso... aunque a la vez, tengo miedo.
lunes, 18 de abril de 2011
el sueño de Ernesto..
un día desperté y vi que la televisión estaba prendida, en el canal 2 de México, pensé que había dejado la tele prendida, pero en el sillón estaba acostado Ernesto y me djo que había vendio a verme. y Yo corría arreglar mi recámara, la casa en general era más amplia, más iluminada y más bonita, él no parecía molestarse, pero yo estaba inquieta, pensando que a lo mejor no le parecía bien la casa.
Después comenzaron a despertarse los chicos y todos comenzábamos a platicar con él y le preguntaban cosas, todos se portaban muy amigables, aunque él platicaba especialmente con Javier y se preguntaban cosas entre ellos.
Finalmente yo sacaba unas naranjas para hacerle un jugo y después iba a prepararle una cama.
Después comenzaron a despertarse los chicos y todos comenzábamos a platicar con él y le preguntaban cosas, todos se portaban muy amigables, aunque él platicaba especialmente con Javier y se preguntaban cosas entre ellos.
Finalmente yo sacaba unas naranjas para hacerle un jugo y después iba a prepararle una cama.
sábado, 16 de abril de 2011
nuevamente momentos...
Té verde y soledad...
una voz a lo lejos que me recuerda que allá están otros, que estoy sola y también están los demás, que si yo quiero, puedo permitir que alguien más acceda a mi mundo y si otra persona me invita y me abre la puerta, también yo puedo entrar.
Soy coleccionista de momentos,todos los quiero fotografiar y pegarlos en mi álbum, quiero mirarlos siempre que quiera y darme cuenta de que puedo estar ahí, cerrar los ojos y visitarlos.
Un momento es una mirada, un beso, la temperatura de un instante, un silencio, una lágrima; pero también una tarde, una noche de insomnio, el fugaz instante en que decido algo que me cambiará toda la vida.
Crear mis momentos, para que sean como yo quiero que sean... o encontrarme circunstancialmente y atraparlos en mi corazón. No guardaría en mi álbum un momento en el que me diera cuenta de que me está cambiando la vida y que no hubiera nada especial que lo marcara.
Quizá esa fuera la evidencia necesaria que me indicara que contigo las cosas no funcionarían desde el primer momento, todo era tan plano, no me despertaba nada, ni siquiera el ser un poco tierna contigo... y lo fui, ¿sería por hipócrita?, ¿será que ya es algo que no puedo controlar y que soy un dulce porque eso es lo que soy?, ¿será que en los momentos que compartimos no encontré la luz necesaria que iluminara esa fotografía que atrapara ese momento?.
Desear el momento, en este caso me llevó a escuchar por primera vez mi intuición... la próxima vez será más sencillo decir que no.
una voz a lo lejos que me recuerda que allá están otros, que estoy sola y también están los demás, que si yo quiero, puedo permitir que alguien más acceda a mi mundo y si otra persona me invita y me abre la puerta, también yo puedo entrar.
Soy coleccionista de momentos,todos los quiero fotografiar y pegarlos en mi álbum, quiero mirarlos siempre que quiera y darme cuenta de que puedo estar ahí, cerrar los ojos y visitarlos.
Un momento es una mirada, un beso, la temperatura de un instante, un silencio, una lágrima; pero también una tarde, una noche de insomnio, el fugaz instante en que decido algo que me cambiará toda la vida.
Crear mis momentos, para que sean como yo quiero que sean... o encontrarme circunstancialmente y atraparlos en mi corazón. No guardaría en mi álbum un momento en el que me diera cuenta de que me está cambiando la vida y que no hubiera nada especial que lo marcara.
Quizá esa fuera la evidencia necesaria que me indicara que contigo las cosas no funcionarían desde el primer momento, todo era tan plano, no me despertaba nada, ni siquiera el ser un poco tierna contigo... y lo fui, ¿sería por hipócrita?, ¿será que ya es algo que no puedo controlar y que soy un dulce porque eso es lo que soy?, ¿será que en los momentos que compartimos no encontré la luz necesaria que iluminara esa fotografía que atrapara ese momento?.
Desear el momento, en este caso me llevó a escuchar por primera vez mi intuición... la próxima vez será más sencillo decir que no.
sábado, 2 de abril de 2011
No olvidar...
Hoy esperé tu llamada con una ilusión tremenda... y no la recibí... necesito tanta dulzura ...
Definitivamente diré que no a tus exigencias, a que sigas viéndome como el objeto con el que puedes satisfacerte y que siempre estará disponible para ti; hubieras podido tener eso y más, si no me contemplaras con esa suficiencia de quien no duda ni por un instante tener la razón. No estoy de acuerdo con tus condiciones, estamos perdiendo nuestro tiempo y en vista de que no podemos llegar a un acuerdo, ninguno de los dos quiere ceder, mejor que cada uno siga su respectivo camino.
Debo recordar que lo que yo quiero es un hombre que sea tierno conmigo, que me muestre con pequeños detalles que soy importante en su vida, esos detalles no necesitan ser materiales, pueden ser tan pequeños y tan intangibles como el terciopelo en la voz, una notita, un mensajito electrónico.
Llevo una semana de haber visto cara a cara mi maternidad, se asomó en mi ventana, todo su rostro de bigotes chocolatosos y me tocó, me estremeció y ya no sé qué hacer con eso. No sé qué hacer con eso.
Definitivamente diré que no a tus exigencias, a que sigas viéndome como el objeto con el que puedes satisfacerte y que siempre estará disponible para ti; hubieras podido tener eso y más, si no me contemplaras con esa suficiencia de quien no duda ni por un instante tener la razón. No estoy de acuerdo con tus condiciones, estamos perdiendo nuestro tiempo y en vista de que no podemos llegar a un acuerdo, ninguno de los dos quiere ceder, mejor que cada uno siga su respectivo camino.
Debo recordar que lo que yo quiero es un hombre que sea tierno conmigo, que me muestre con pequeños detalles que soy importante en su vida, esos detalles no necesitan ser materiales, pueden ser tan pequeños y tan intangibles como el terciopelo en la voz, una notita, un mensajito electrónico.
Llevo una semana de haber visto cara a cara mi maternidad, se asomó en mi ventana, todo su rostro de bigotes chocolatosos y me tocó, me estremeció y ya no sé qué hacer con eso. No sé qué hacer con eso.
Cuatro sueños...
EL SUEÑO DE SAMU
Yo iba hacia Argentina y nos quedábamos de ver en casa de alguien, él estaba como muy feliz e ilusionado, trataba de darme un anillo y pedirme matrimonio, yo le decía que no podía casarme con él, que él y yo deberíamos entender que no podíamos quedarnos juntos porque éramos muy diferentes, pero que de todas maneras yo lo quería mucho y no querría hacerle daño; mientras yo le decía esto, iba viendo cómo su cara reflejaba cada vez más tristeza, hasta que finalmente terminaba con un semblante totalmente abatido; yo terminaba con una aflicción terrible por ver todo el dolor que le causaban mis palabras.
EL SUEÑO DE FERNANDO
Jadranka y yo decidíamos ir a la Feria de San Marcos y ahí en la parte de la feria nos encontrábamos con Fernando y yo me encontraba muy apenada porque yo no le había avisado que iba a Aguascalientes; finalmente, Fernando terminaba diciéndole a Jadranka que él me quería mucho y que me quería tanto que no le importaba que yo hiciera siempre el papel de mamá y que siempre estuviera diciéndole que se cuidara y se tomara su medicina, pero que así era que nos queríamos mucho los dos, especialmente él.
EL SUEÑO DE CHABELO
Soñé que se hacía una fiesta doble el mismo día, Chabelo organizaba por la mañana una fiesta por su cumpleaños y en la tarde una fiesta de exalumnos, yo decidía que a la fiesta no iría, pero a la reunión sí. Ambas fiestas se harían en la misma casa, que era la casa de Meche M. finalmente cuando yo iba, muchas personas ya se habían ido, por lo que había algo de basura, de manera que yo la juntaba en un montoncito para poder echarla a una bolsa, entonces, Chabelo me decía que no hiciera eso, que no juntbara la basura en el montoncito, que no fuera pendeja; entonces yo me molestaba muchísimo y le decía que yo pensaba que era mi amigo y me retiraba muy enojada.
EL SUEÑO DE HÉCTOR BUITRAGO
Héctor Buitrago había ido a cantar y nos habíamos conocido, yo notaba que nos habíamos gustado, andábamos juntos para todos lados y parecía que cada vez había más química; finalmente él tenía que irse a seguir cantando por otras partes, cuando me lo comunicaba, yo me sentía ilusionada, no sabía que quería llevarme con él o quedarse con un compromiso conmigo mientras iba a cumplir sus conciertos. Cuando ya estaba cerca el final, me daba un abrazo, un abrazo muy cálido y muy estrecho, como esos abrazos que yo siempre añoro, de esos abrazos que me acarician toda la vida y mirándome muy tiernamente, me decía que él podría quedarse siempre conmigo, pero traía a cuestas varias heridas que no habían sanado, de otras mujeres que lo habían lastimado. Yo desperté añorando más de ese abrazo y más de ese hombre cómplice dulce y compañero de camino.
Yo iba hacia Argentina y nos quedábamos de ver en casa de alguien, él estaba como muy feliz e ilusionado, trataba de darme un anillo y pedirme matrimonio, yo le decía que no podía casarme con él, que él y yo deberíamos entender que no podíamos quedarnos juntos porque éramos muy diferentes, pero que de todas maneras yo lo quería mucho y no querría hacerle daño; mientras yo le decía esto, iba viendo cómo su cara reflejaba cada vez más tristeza, hasta que finalmente terminaba con un semblante totalmente abatido; yo terminaba con una aflicción terrible por ver todo el dolor que le causaban mis palabras.
EL SUEÑO DE FERNANDO
Jadranka y yo decidíamos ir a la Feria de San Marcos y ahí en la parte de la feria nos encontrábamos con Fernando y yo me encontraba muy apenada porque yo no le había avisado que iba a Aguascalientes; finalmente, Fernando terminaba diciéndole a Jadranka que él me quería mucho y que me quería tanto que no le importaba que yo hiciera siempre el papel de mamá y que siempre estuviera diciéndole que se cuidara y se tomara su medicina, pero que así era que nos queríamos mucho los dos, especialmente él.
EL SUEÑO DE CHABELO
Soñé que se hacía una fiesta doble el mismo día, Chabelo organizaba por la mañana una fiesta por su cumpleaños y en la tarde una fiesta de exalumnos, yo decidía que a la fiesta no iría, pero a la reunión sí. Ambas fiestas se harían en la misma casa, que era la casa de Meche M. finalmente cuando yo iba, muchas personas ya se habían ido, por lo que había algo de basura, de manera que yo la juntaba en un montoncito para poder echarla a una bolsa, entonces, Chabelo me decía que no hiciera eso, que no juntbara la basura en el montoncito, que no fuera pendeja; entonces yo me molestaba muchísimo y le decía que yo pensaba que era mi amigo y me retiraba muy enojada.
EL SUEÑO DE HÉCTOR BUITRAGO
Héctor Buitrago había ido a cantar y nos habíamos conocido, yo notaba que nos habíamos gustado, andábamos juntos para todos lados y parecía que cada vez había más química; finalmente él tenía que irse a seguir cantando por otras partes, cuando me lo comunicaba, yo me sentía ilusionada, no sabía que quería llevarme con él o quedarse con un compromiso conmigo mientras iba a cumplir sus conciertos. Cuando ya estaba cerca el final, me daba un abrazo, un abrazo muy cálido y muy estrecho, como esos abrazos que yo siempre añoro, de esos abrazos que me acarician toda la vida y mirándome muy tiernamente, me decía que él podría quedarse siempre conmigo, pero traía a cuestas varias heridas que no habían sanado, de otras mujeres que lo habían lastimado. Yo desperté añorando más de ese abrazo y más de ese hombre cómplice dulce y compañero de camino.
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