miércoles, 4 de julio de 2012
El sueño del río...
Estaba reunida con un grupo de personas, al parecer todos eran políticos y habíamos quedado en ir de paseo. Parece que yo no tenía mucha afinidad con las personas que iban, todos se conocían entre sí e iban platicando animadamente, en el camino se acercó a mi una chica como de mi edad y vistiendo un traje sastre de color gris, era alta y delgada. Comenzamos a platicar y así caminamos juntas durante todo el camino.
Íbamos todos caminando como por un desierto, porque no había muchos árboles y hacía sol, pero no era un sol desagradable o quemante, era bastante agradable el calorcito, a nadie le molestaba ni siquiera el traje. Tampoco nos costaba caminar, la gente iba caminando de lo más tranquila y amena.
Llegamos a un río que era no tan ancho, pero no alcanzaba a ver qué tan profundo era. Todos seguimos caminando un ratito hasta que llegó un momento en el que nos sentamos en la orilla del río y la gente siguió platicando. La orilla del río estaba como llena de piedras más o menos grandes, aunque no llegaban a ser peñascos. Yo seguía hablando con la chica que ya era como mi amiga. De repente, las personas del grupo de al lado de nosotras comenzaban a quitarse los trajes y se metieron al río, algunos se metieron dando unos pasos y otros se echaban como de brinco. Yo le comentaba a la chica que quizá se animarían a meterse porque eran extranjeros y siempre eran muy exóticos, ella se rió con mi comentario. Lo siguiente que pensé fue qué tan fría estará el agua??. Me acerqué al río y quise tocar el agua con la mano cuando vi que mi amiga ya se estaba echando un clavado al río, se echó un clavado de cabeza, pero ya no estaba vistiendo la misma opa del principio, sino que en ese momento estaba con un pantalón de manta blanco y una blusa de tirantes blanca también.
Desperté pensando en FOV
Era Drácula, pero llegó a ser Gracias y desgracias del ojo del culo...
Antier me sentía muy enfermita, así que decidí que no quería hacer nada de la tesis... lo cual no es precisamente una novedad, porque desde hace un poco más de una semana no escribo ni una letra del proyecto de tesis y no estoy precisamente muy angustiada, aunque debería estarlo.
Regresé del ex departamento de VC con el frío metido en el cuerpo, a pesar de que había salido muy bien abrigada, así que me hice un tecito y tomé sopa como una abuelita, lo cual tampoco me importó mucho que digamos, lo disfruté muchísimo y me puse a buscar algún buen libro para descargar y así bajé un libro de la historia de una ahogada de Agatha Christie y mmm, lecturita dominguera, pero que terminé rápidamente, dos personajes femeninos de construcción inteligente, la mujer lavandera capaz de todo por defender al hombre que ama y Miss Marple, siempre avispada y de ojo perspicaz. Ojalá que algún día pudiera yo afinar el ojo tanto como ella.
Descargué también Gracias y desgracias del ojo del culo, ese lo bajé al ipod y lo hice porque andaba con ganitas de leer algún clásico y bueno, podríamos decir que el ojo del culo me hizo un guiño que no pude resistir. Lo leí mientras hacía fila en el registro civil de Valparaíso y fue super entretenido, nunca pensé que Francisco de Quevedo pudiera apreciar tanto a nuestro querido esfínter anal, que lo encuentra la parte más hermosa del cuerpo.
Hubo una parte muy chistosa: "por ahí comas carne y por la boca mierda, y papa te vea la madre que te parió porque te vea más medrado; en las sopas te lo halles como garbanzo, con esa música te entierren,sabañones y mal de gamones, coz de mula gallega, por donde saió el pedo meta el diablo el dedo, la víbora el pico, el puerdo el hocico, el toro el cuerno, el león la mano, el cimborrio del escorial y la punta de mi caracol te metan. Amén"
Pfff, ¿se puede más irreverencia?
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