miércoles, 11 de mayo de 2011

Mojada...

Después de hace más de veinte años de no tener accidentes en la cama y no estoy refiriéndome a nada con una connotación sexual o de pareja, quiero decir que en la madrugada desperté mojada... oriné mi cama.

Evidentemente es algo vergonzoso y terrible desde cualquier perspectiva, pero sin poder abandonar esta tendencia racional que me esclaviza, creo que, sin tener antecedente de ninguna enfermedad orgánica o tampoco haber llegado a la edad en que la incontinencia urinaria comienza a ser una constante y sin haber tenido hijos aún, lo que me queda por teorizar es que tengo miedo... pensando que la vejiga y los riñones son los órganos en los que se somatiza el miedo, encuentro que esa es la única explicación coherente en este momento, donde cada vez me siento más exigida, cuando cada vez dudo más de mí misma... y como profecía de Pigmalión, mis palabras podrían invocar esa realidad que no deseo, pero que llamo con mi boca.

Siempre había considerado absurdo cuando escuchaba mencionar que uno podía ser enemigo de sí mismo... pero quizá este enemigo no necesite ser vencido, quizá solo necesite consuelo, quizá solo necesite sentirse dueño de sí mismo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario