Un día desplegaré mis alas de cóndor e iré a buscarte; volaré en libertad y al final de los vientos, buscaré acurrucarme a tu lado.
Un día tu corazón será mi patria... y mi matria; en ti encontraré mi hogar. Basta de naufragios y despojos, ya suficientes renuncias hubo; ese día habrá alegría y la sangre correrá con prisa por mis venas. A través de mí circulará la vida; alrededor de mí girará tu esencia y me inundará.
Un día te darás cuenta de quien soy, una encina que transmuta, un rompecabezas, una casa en construcción, una ola del mar.
Un día miraremos juntos la tierra desde lo alto... quizá nunca sea la misma, quizá nunca vuelva a tener raíces, quizá siga siendo cóndor para volar junto a ti... pero eso yo no lo sé, sólo el Absoluto.
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