domingo, 7 de junio de 2009

El sueño del T-bone...

Estoy enamorada; y nuevamente suspiro largo, veo el mundo como el mejor lugar, no puedo esperar el momento de ver de nuevo a mi bombón. Él tiene aproximadamente seis años más que yo y es inteligente, seguro de sí mismo y muy emprendedor; aunque es un poco seco.

Voy por el mundo, con una gran sonrisa, aunque un poco inquieta porque él es tan serio; me gusta, pero no me siento del todo satisfecha; me gustaría que fuera más cálido; que me sujetara entre sus brazos con cariño; que hubiera más cercanía y afecto.

Pensando todo esto, veo a Josimar, sentado dentro de un café; las paredes están cubiertas de madera y los asientos son de terciopelo rojo. Él me sonríe como siempre y dándole un gran trago a su frapuchino, sólo me dice: "Es que tú muchas veces piensas que un simple trozo de carne es un gran t-bone"

Desperté dándole la razón...

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